Tratamiento
contra Legionella
La legionella es una bacteria que habita libre en el ambiente. En concreto, en los medios acuáticos. Desde ahí, coloniza los sistemas de abastecimiento de las ciudades. Por ese motivo resulta imprescindible la existencia de un eficiente sistema de control de aguas.
¿Qué es la legionella?
En Interplaga ofrecemos un servicio integral en tratamiento legionella, completamente personalizados en función de las peculiaridades técnicas de cada instalación.
Nuestro equipo especializado y formado en la legionella tratamiento estudia los riesgos derivados de la aparición de la legionella y aplica las medidas oportunas para el control de legionella, el mantenimiento y la higienización. En todo momento se persigue el objetivo de prevención de legionella en tanto en cuanto se trata de evitar la proliferación y la dispersión de la legionella.
Del mismo modo, llevamos a cabo el seguimiento y control a través de análisis fisicoquímicos y microbiológicos del agua y del resto de instalaciones. Es crucial contar con un eficiente sistema de control de aguas para combatir la bacteria y con una empresa experta en control legionella.
¿Qué enfermedades provoca la legionella?
Este patógeno es el causante de enfermedades denominadas ‘legionelosis’. Los contagiados pueden presentar un cuadro clínico con neumonía (también sin ella). Por un lado, existe la enfermedad del legionario que consiste en una neumonía que provoca fiebres muy altas y perjudiciales para la salud del paciente. Y por el otro, puede darse la enfermedad de Pontiac en la que no hay cuadros de neumonía. Sea como fuere, se manifiestan con una sintomatología similar a la gripe, aunque el pronóstico de dicha enfermedad es grave.
¿En qué consiste un tratamiento contra Legionella?
Un tratamiento contra Legionella no debe entenderse únicamente como una actuación puntual cuando se detecta la bacteria. El control eficaz requiere conocer el funcionamiento de la instalación, identificar las condiciones que pueden favorecer su proliferación y establecer las medidas necesarias para mantener el riesgo bajo control.
Por este motivo, cada actuación debe adaptarse a las características de la instalación. No es lo mismo intervenir en una red de agua caliente sanitaria (ACS) que en una instalación con torres de refrigeración, sistemas de climatización, spas, fuentes ornamentales u otros equipos capaces de generar aerosoles.
El objetivo es actuar sobre los factores que pueden favorecer la presencia de Legionella y evitar que las condiciones de la instalación permitan su multiplicación y posterior dispersión.
En Interplaga estudiamos las características de cada instalación para determinar las actuaciones necesarias y establecer un programa de control adecuado a sus necesidades.
¿Cuándo es necesario realizar un tratamiento contra Legionella?
La necesidad de realizar actuaciones específicas depende de las características de la instalación, de su funcionamiento y de los resultados obtenidos durante las tareas de mantenimiento y control.
Una actuación puede ser necesaria, entre otros supuestos, cuando:
- Se detecta Legionella spp. en una muestra de agua.
- Los resultados analíticos indican la necesidad de adoptar medidas correctoras.
- Se producen alteraciones en el funcionamiento habitual de la instalación.
- Existen zonas con estancamiento de agua o condiciones que pueden favorecer la proliferación bacteriana.
- Se realizan modificaciones, reformas o intervenciones sobre instalaciones susceptibles de generar aerosoles.
- Se detectan deficiencias durante las revisiones periódicas.
- La instalación ha permanecido fuera de servicio durante un periodo prolongado.
- Se requiere una limpieza y desinfección dentro del programa de mantenimiento establecido.
La respuesta ante una detección de Legionella debe determinarse teniendo en cuenta el tipo de instalación, el punto donde se ha obtenido la muestra y la concentración obtenida. La normativa establece diferentes actuaciones en función de los resultados analíticos.
Por ello, un resultado positivo no debe interpretarse de forma aislada. Es necesario valorar el contexto de la instalación y establecer las medidas correctoras correspondientes.
Detección de Legionella: ¿qué hacer ante un resultado positivo?
Cuando un análisis detecta Legionella, es importante actuar con rapidez, pero también con criterio técnico.
El primer paso consiste en revisar las condiciones de la instalación y el programa de mantenimiento, buscando las posibles causas que hayan favorecido la presencia de la bacteria. Entre ellas pueden encontrarse zonas de agua estancada, deficiencias en el circuito, problemas de equilibrado, temperaturas inadecuadas, acumulaciones de sedimentos o un mantenimiento insuficiente.
El tratamiento posterior dependerá de los resultados obtenidos y de las características concretas del sistema.
La normativa vigente contempla, para determinadas instalaciones, actuaciones diferentes según la concentración de Legionella spp. detectada. Cuando los valores se sitúan entre 100 y menos de 1.000 UFC/L, deben revisarse los programas de mantenimiento y realizarse las actuaciones correctoras correspondientes, incluida la limpieza y desinfección cuando proceda. Cuando se alcanzan 1.000 UFC/L o más, la normativa contempla medidas más intensivas, entre ellas la parada de la instalación y la limpieza y desinfección.
Una vez realizada la actuación, es fundamental efectuar el seguimiento posterior mediante nuevas muestras, en los plazos establecidos, para comprobar la eficacia de las medidas adoptadas.
Por tanto, el tratamiento no termina cuando se realiza la desinfección: la verificación posterior forma parte del control.
Limpieza y desinfección frente a Legionella
La limpieza y desinfección de instalaciones es una de las actuaciones fundamentales cuando las condiciones del sistema requieren una intervención.
La limpieza permite eliminar suciedad, sedimentos, incrustaciones y otros elementos que pueden interferir en el correcto funcionamiento de la instalación y dificultar la eficacia de la desinfección.
Posteriormente, la desinfección debe realizarse mediante un procedimiento adecuado al tipo de instalación y siguiendo las condiciones técnicas y de seguridad correspondientes.
No existe un único tratamiento válido para todas las instalaciones. La metodología debe establecerse teniendo en cuenta factores como:
- Tipo y características del circuito.
- Volumen de agua.
- Materiales empleados.
- Temperaturas de funcionamiento.
- Existencia de depósitos o acumuladores.
- Posibilidad de generar aerosoles.
- Estado de conservación.
- Historial de incidencias y resultados analíticos.
- Características específicas de los equipos.
Por esta razón, la limpieza y desinfección debe formar parte de una estrategia de control y no plantearse como una solución independiente.
¿Qué instalaciones pueden presentar riesgo de Legionella?
La Legionella puede estar relacionada con diferentes instalaciones que utilizan agua y que, por sus características, pueden producir aerosoles susceptibles de generar un riesgo para la salud.
Entre las instalaciones que pueden requerir especial atención se encuentran:
Instalaciones de agua caliente sanitaria
Las redes de agua caliente sanitaria requieren un control adecuado de sus diferentes elementos, especialmente cuando existen acumuladores, circuitos de retorno, puntos de uso y zonas que puedan favorecer el estancamiento.
Un diseño adecuado y un mantenimiento periódico son fundamentales para reducir las condiciones que pueden facilitar la proliferación bacteriana.
Torres de refrigeración y condensadores evaporativos
Las torres de refrigeración y otros equipos relacionados con sistemas de refrigeración pueden generar aerosoles, por lo que requieren medidas específicas de prevención y control.
En estos casos es especialmente importante mantener correctamente los equipos, controlar sus condiciones de funcionamiento y cumplir los programas establecidos para la instalación.
Instalaciones con agua y generación de aerosoles
También pueden requerir medidas específicas determinadas instalaciones recreativas, fuentes ornamentales, sistemas de riego por aspersión, spas, determinados equipos de climatización y otras instalaciones contempladas por la normativa.
El criterio fundamental es analizar cómo funciona cada instalación y qué posibilidades existen de generar aerosoles, en lugar de aplicar el mismo procedimiento a todos los sistemas.
Plan de Prevención y Control de Legionella (PPCL)
Uno de los aspectos fundamentales de la normativa actual es la planificación de las actuaciones de prevención y control.
El Plan de Prevención y Control de Legionella (PPCL) permite organizar y documentar las medidas destinadas a controlar el riesgo asociado a una instalación.
Este plan debe adaptarse a las características reales de cada sistema y establecer las actuaciones necesarias para su correcto mantenimiento.
Entre otros aspectos, debe contemplar la información y procedimientos necesarios para controlar la instalación, realizar las revisiones correspondientes y dejar constancia de las actuaciones efectuadas.
La normativa establece el PPCL como uno de los instrumentos preventivos para las instalaciones incluidas en su ámbito de aplicación. También contempla los Planes Sanitarios frente a Legionella (PSL) como una herramienta basada en la evaluación del riesgo.
Por ello, disponer de documentación no consiste simplemente en acumular registros. La documentación debe corresponderse con la situación real de la instalación y con las medidas que efectivamente se llevan a cabo.
PPCL y PSL: ¿cuál es la diferencia?
Aunque ambos conceptos están relacionados con la prevención de Legionella, no son exactamente lo mismo.
El PPCL establece y organiza las actuaciones de prevención y control que deben aplicarse a la instalación, mientras que el PSL plantea un enfoque basado en la evaluación y gestión del riesgo.
La elección y aplicación del sistema correspondiente debe realizarse teniendo en cuenta las características de la instalación y los requisitos establecidos en la normativa vigente.
En cualquier caso, contar con una planificación correctamente adaptada facilita el seguimiento de las instalaciones y permite detectar con mayor rapidez posibles desviaciones.
Análisis de Legionella: por qué son importantes
Los análisis microbiológicos de Legionella permiten conocer si existe presencia de la bacteria en los puntos de muestreo establecidos y comprobar la evolución de las medidas de control.
Pero un análisis no debe contemplarse como una actuación aislada.
Los resultados deben interpretarse dentro del conjunto de información disponible sobre la instalación: mantenimiento, funcionamiento, temperaturas, incidencias, limpieza, desinfecciones anteriores y cualquier otra circunstancia relevante.
La normativa establece requisitos específicos para la toma de muestras y el análisis. En determinadas circunstancias, la toma de muestras para la determinación de Legionella mediante cultivo debe realizarse conforme a los requisitos establecidos en la normativa y a las normas técnicas aplicables.
En Interplaga disponemos de un laboratorio para análisis microbiológicos, con servicios relacionados con el control de Legionella y análisis de agua.
Esto permite integrar el seguimiento analítico dentro de una estrategia de control más amplia.
¿Qué ocurre después de una limpieza y desinfección?
Una de las preguntas más habituales es si, una vez realizada una limpieza y desinfección, el problema queda definitivamente solucionado.
La respuesta depende de las características de la instalación y de las causas que hayan originado la incidencia.
Si no se corrigen las condiciones que favorecen la proliferación de Legionella, una actuación puntual puede no ser suficiente. Por eso, después de una intervención resulta necesario comprobar los resultados y revisar las condiciones de funcionamiento de la instalación.
La normativa contempla la realización de nuevas tomas de muestras después de determinadas actuaciones de limpieza y desinfección para verificar la evolución de la concentración de Legionella.
Esta fase de seguimiento permite comprobar si las medidas aplicadas han sido eficaces y si es necesario introducir nuevas actuaciones.
Factores de una instalación que pueden favorecer la proliferación de Legionella
El control de Legionella requiere prestar atención a diferentes factores relacionados con el diseño, funcionamiento y mantenimiento de las instalaciones.
Algunos de los elementos que deben revisarse son:
Estancamiento del agua. Las zonas que permanecen durante largos periodos sin una renovación adecuada pueden requerir especial atención.
Temperatura. El control de las temperaturas de funcionamiento constituye una de las medidas fundamentales dentro de la gestión del riesgo.
Sedimentos e incrustaciones. La acumulación de materiales en depósitos y circuitos puede dificultar las operaciones de limpieza y favorecer condiciones desfavorables.
Biofilm. Las comunidades microbianas adheridas a las superficies internas de las instalaciones pueden complicar el control microbiológico.
Estado de los equipos. Depósitos, tuberías, válvulas, acumuladores y otros componentes deben mantenerse en condiciones adecuadas.
Diseño de la instalación. Determinadas características constructivas pueden dificultar la circulación del agua o crear puntos de difícil acceso.
Mantenimiento. Un programa adecuado permite detectar y corregir desviaciones antes de que se conviertan en un problema mayor.
La combinación de estos factores explica por qué el control de Legionella debe plantearse de forma integral.
Importancia del mantenimiento periódico
La mejor estrategia frente a la Legionella es evitar que las condiciones de la instalación favorezcan su proliferación.
Para ello es necesario mantener una vigilancia continuada y realizar las operaciones previstas en el programa de mantenimiento.
El mantenimiento permite detectar incidencias como:
- Alteraciones en el funcionamiento de los circuitos.
- Puntos de agua con escasa circulación.
- Deficiencias en depósitos y acumuladores.
- Problemas relacionados con temperaturas.
- Suciedad o incrustaciones.
- Componentes deteriorados.
- Cambios en las condiciones de la instalación.
- Resultados analíticos que requieren medidas correctoras.
La prevención de Legionella debe entenderse, por tanto, como un proceso continuo. No se trata únicamente de reaccionar ante un resultado positivo, sino de mantener las instalaciones bajo control.
La importancia de documentar todas las actuaciones
El control de Legionella también tiene una dimensión documental.
Las actuaciones realizadas, los controles efectuados, los resultados analíticos y las medidas correctoras deben quedar correctamente registrados de acuerdo con los requisitos aplicables a cada instalación.
Una documentación ordenada permite:
Conocer el historial de la instalación, identificar incidencias anteriores y comprobar la evolución de los resultados.
Demostrar las actuaciones realizadas, especialmente ante revisiones o inspecciones.
Detectar tendencias, relacionando resultados microbiológicos con cambios en el funcionamiento o mantenimiento.
Facilitar la toma de decisiones, ya que permite disponer de información objetiva sobre el estado de la instalación.
El Real Decreto 487/2022, actualizado por el Real Decreto 614/2024, establece diferentes obligaciones relacionadas con los registros, planes, muestreos y actuaciones de control.
¿Por qué contar con una empresa especializada en Legionella?
La gestión del riesgo asociado a Legionella requiere conocimientos técnicos, capacidad de análisis y un procedimiento de trabajo adaptado a cada instalación.
Una empresa especializada puede ayudar a identificar los puntos críticos, establecer las actuaciones necesarias, realizar los controles correspondientes y efectuar el seguimiento de los resultados.
En Interplaga combinamos servicios de control de Legionella y análisis microbiológicos, de forma que el estudio de la instalación y el seguimiento analítico pueden integrarse dentro de una misma estrategia de trabajo.
Nuestro objetivo es que cada instalación disponga de unas medidas de control adecuadas a sus características y que las actuaciones realizadas puedan ser verificadas mediante el correspondiente seguimiento.
Tratamiento de Legionella en Asturias
Si necesita un tratamiento contra Legionella en Asturias, en Interplaga podemos estudiar las características de su instalación y determinar qué actuaciones son necesarias.
Trabajamos con empresas, comunidades, establecimientos y responsables de instalaciones que necesitan mantener bajo control el riesgo asociado a Legionella y cumplir con las obligaciones sanitarias que correspondan.
Nuestro servicio puede incluir el asesoramiento técnico, control de la instalación, limpieza y desinfección cuando proceda, toma de muestras, análisis microbiológicos y seguimiento de los resultados, adaptando las actuaciones a cada caso.
Si tiene dudas sobre la situación de su instalación, ha obtenido un resultado positivo en un análisis o necesita revisar su sistema de prevención y control, contacte con Interplaga y estudiaremos su caso.
Preguntas frecuentes sobre el tratamiento contra Legionella
¿Un resultado positivo de Legionella significa que hay que cerrar la instalación?
No necesariamente. Las medidas que deben adoptarse dependen de la instalación, del punto de muestreo, de la concentración detectada y de las circunstancias concretas. La normativa establece diferentes actuaciones en función de los resultados obtenidos.
¿Cuánto tarda en eliminarse la Legionella?
No existe un plazo único aplicable a todas las instalaciones. El tiempo necesario depende del tipo de circuito, del tratamiento realizado, de las condiciones existentes y de la evolución de los resultados analíticos. Por este motivo, la eficacia debe comprobarse mediante el seguimiento posterior.
¿Es suficiente realizar una desinfección una vez al año?
No puede establecerse una respuesta general para todas las instalaciones. La frecuencia y las actuaciones de mantenimiento dependen del tipo de instalación y de los requisitos que le sean aplicables. Un tratamiento puntual no sustituye un programa de prevención y control correctamente implantado.
¿Hay que analizar el agua después de un tratamiento contra Legionella?
Cuando la normativa o las circunstancias de la instalación así lo establecen, sí. Los análisis posteriores permiten comprobar la eficacia de las medidas adoptadas y determinar si es necesario continuar con actuaciones correctoras.
¿Qué diferencia hay entre un análisis de agua y un tratamiento contra Legionella?
El análisis permite conocer la situación microbiológica de una muestra. El tratamiento comprende las actuaciones destinadas a corregir las condiciones que favorecen la presencia de Legionella y reducir el riesgo. Ambos forman parte de una estrategia de control, pero cumplen funciones diferentes.
¿La normativa de Legionella está actualizada?
Sí. El marco estatal se encuentra regulado principalmente por el Real Decreto 487/2022, de 21 de junio, que fue modificado por el Real Decreto 614/2024, de 2 de julio. El Ministerio de Sanidad mantiene publicada la información y normativa relacionada con la prevención y control de la legionelosis.
¿Qué debo hacer si mi instalación ha dado positivo en Legionella?
Lo recomendable es no limitarse a repetir el análisis. Debe revisarse la instalación, valorar el resultado obtenido y determinar las medidas correctoras que correspondan. Dependiendo de la concentración y del tipo de instalación, pueden ser necesarias actuaciones de limpieza y desinfección, revisión del mantenimiento y nuevos muestreos.
Confíe en profesionales para el control de Legionella
La prevención de la Legionella exige una actuación planificada, seguimiento y capacidad para detectar las condiciones que pueden favorecer su proliferación.
Por eso, ante un resultado positivo, una inspección, una modificación de la instalación o cualquier duda relacionada con el cumplimiento de las medidas de prevención, es recomendable contar con profesionales especializados en control de Legionella.
En Interplaga ponemos nuestra experiencia y nuestros medios técnicos al servicio de empresas y responsables de instalaciones que necesitan una solución adaptada a sus necesidades.
Solicite información sobre nuestros servicios de tratamiento y control de Legionella en Asturias y le asesoraremos sobre las actuaciones más adecuadas para su instalación.
Prevención y control de la legionella
Desde Interplaga nos centramos en el tratamiento de legionella para garantizar la salud de la población. El agua es un bien básico e indispensable en la vida de las personas. Es un recurso que se emplea tanto en la higiene diaria, como en las comidas. Además, es la principal fuente de hidratación corporal por lo que debe estar siempre en buen estado y apta para el consumo.
En el control y prevención de la legionella intervienen desde los responsables de la fase de diseño de instalaciones hasta las empresas responsables del abastecimiento del agua. Todo ello, pasando por los fabricantes e instaladoras de equipos y sistemas de distribución de agua, el mantenimiento mecánico, los propietarios de las instalaciones, las autoridades sanitarias y las empresas, como nosotros, que nos encargamos de la higienización y el tratamiento preventivo del agua. Todos debemos trabajar al unísono para extremar las medidas de control con el fin de minimizar el riesgo mirando hacia un futuro.
Ponte en contacto con nosotros para solicitar más información, te atenderemos encantados.


